Libros

Cumbres Borrascosas -Emily Brontë


Título original: Wuthering Heights (inglés)
Autora: Emily Brontë (bajo el seudónimo de Ellis Bell)
Año de publicación: 1847
Género: Novela (ficción, romance y gótica)

Emily Brontë

Resultado de imagen de emily bronte

Nació en Thornton, Yorkshire en 1818 y murió Haworth, Yorkshire en 1848 a la edad de 30 años. Hermana de la célebre escritora Charlotte Brontë, mejor conocida por su obra Jane Eyre y de otra conocida escritora, Anne Brontë. Las tres especializadas en crear novelas con personajes principales femeninos, fuertes e independientes que no eran aceptados o vistos con buenos ojos por los habitantes del siglo XIX. Por esa razón y por el hecho de ser mujeres -porque “La literatura no es asunto de mujeres y no debería serlo nunca” según el poeta de la época Robert Southey- se vieron obligadas a publicar con seudónimos masculinos. En el caso de Emily su nombre de publicación era Ellis Bell.

En 1846, las tres hermanas decidieron publicar un libro de poemas en conjunto, pero la mayoría de los poemas pertenecían a Emily y se han convertido en unos de los preferidos de muchos de los amantes de la poesía victoriana, por lo que se ha llegado a considerar una de la mejores poetisas de Inglaterra. Sin embargo, en esa época el libro no fue tan bien recibido, porque vendieron únicamente dos copias. No se desanimaron, al contrario, decidieron que publicarían una novela cada una.

Resultado de imagen de las hermanas bronte

Emily, al año siguiente, publicó Cumbres Borrascosas, la cual se ha convertido en uno de los mayores clásicos de la literatura victoriana, especialmente por su estructura innovadora, comparada frecuentemente con una muñeca de matrioska:

Resultado de imagen de muñeca de matrioska

Lo que también ha llevado muchas veces a creer que sus obras en realidad fueron escritas por Charlotte, esto debido a que durante mucho tiempo se creyó que Charlotte era la que estaba detrás de los tres seudónimos usados por las hermanas. Tiempo después se comprobó que Charlotte no era la autora de Cumbres Borrascosas y que, por el contrario, esa obra superaba cualquier cosa escrita por las otras dos hermanas.

 

Cumbres Borrascosas:


Esta novela cuenta con dos narradores: el señor Lockwood, que en principio es un narrador protagonista, pues la novela comienza con él cuando llega a vivir a la Granja de los Tordos y va de visita a Cumbres Borrascosas. Sin embargo, a los pocos capítulos de iniciados él cede ambos puestos. El puesto de narrador lo toma la señora Ellen (Nelly) Dean, ama de llaves de la Granja, mas es una narradora testigo, cuenta los acontecimientos que acaecen a los que asumen el otro puesto cedido por Lockwood, los protagonistas: Catherine Earnshaw y Heathcliff.

El señor Lockwood conoce a Heathcliff, dueño de las tierras que él ha alquilado por un año con tal de alejarse del bullicio de Londres. Lo que ve los dos días y la noche que pasó en Cumbres Borrascosas (nombre que recibe la finca donde se encuentra la casa del propietario) lo intrigan sobremanera. Aprovecha sus días de enfermedad para convencer a la señora Dean que le cuente lo que sabe sobre la gente que habita en esa casa. Así es como inicia el relato.

Cuando se dice que la novela tiene la estructura de una muñeca de matrioska, se refiere a que, tal como estas muñecas se caracterizan por ir una metida dentro de otra y esta dentro de otra y así sucesivamente, en este libro hay una narración metida de otra, a qué me refiero con esto, sencillo: la muñeca más grande, es decir la que encierra a todas las demás, es la narración del señor Lockwood, pues es quien nos introduce en este mundo. La segunda muñeca que iría dentro de la muñeca más grande, sería la narración de la señora Dean, pues es la segunda voz narrativa (como dije anteriormente: ella toma el puesto de narradora), dentro de esta muñeca vendrían otras más pequeñas que serían todas las historias pequeñas contadas por otros personajes a la señora Dean durante la narración de ella.

Esta estructura es sencilla de entender, pero complicada de explicar con la palabra escrita, entonces espero que no se enreden y la entiendan bien (si tienes alguna duda, déjala en los comentarios).


La historia del ama de llaves comienza cuando ella era una niña que jugaba y vivía con los hijos de sus amos en Cumbres Borrascosas, Catherine y Hindley Earnshaw. Donde todos vivían en paz, hasta que al regreso de un viaje del señor Earnshaw este regresó cargando a un niño de tez muy morena, con ojos negros como el carbón y de formas muy toscas, al que dieron el nombre de Heathcilff, que le sirvió tanto de nombre como de apellido. La aparición del niño creó un sentimiento de recelo en el joven Hindley, que nunca llegó a apreciarlo, y uno de protección y amor en Catherine.

Ambos crecieron juntos y eran inseparables. Sin embargo, las rudas maneras de ser de Heathcliff lograron que Catherine desarrollara un carácter duro, salvaje y poco común en una señorita de su clase social. Mientras que el refinamiento de la familia nunca logró influir en la forma de ser de Heathcliff. Este, en cambio, al saberse favorito del señor, se hizo más rudo, antipático, grosero y manipulador.

Catherine conoce, un día, a los hijos de los Linton, habitantes de la Granja de los Tordos; Edgar e Isabella, unos niños muy refinados, pero muy “debiluchos” porque no salen de su casa y siempre están con su madre. Después de pasar seis semanas con ella, inicia su transformación a ser una señorita y a tratarse más con Edgar que con Heathcliff, lo que a este le crea mucho resentimiento.

El día que Catherine acepta ser la esposa de Edgar, Heatcliff se va de la casa y nadie sabe nada de él en mucho tiempo. La vida de los nuevos señores Linton no es muy buena, ni apasionada como debería ser la de unos recién casados. Especialmente, al amor que siente la señora Linton por Heathcliff y por su carácter salvaje.

Cuando este por fin aparece, no hace más que empeorar las cosas. La señora empieza a tener desvaríos y se vuelve casi completamente loca. Hasta que muere el día que dio a luz a la pequeña Catherine Linton. La pequeña se vuelve la razón de vivir de Edgar, y el constante recuerdo de lo que perdió para Heathcliff.

Este último, destruye lo poco que quedaba de Hindley hasta que se convierte en el dueño de Cumbres Borrascosas, dejando al pobre Hareton (el hijo de Hindley) sin derecho a nada y como un empleado más de la casa. Se casa, además, con Isabella, como venganza a Edgar. Hasta que esta se escapa hacia Londres, donde da a luz a su hijo Linton Heathcliff.

Los primos, Catherine y Linton, viven sin saber el uno del otro hasta que Edgar recibe una carta de su hermana diciendo que va a morir y que él debe hacerse cargo del niño. Mas este solo dura un día en la Granja, porque Heathcliff se lo lleva para las Cumbres. Y con esto planea cómo quedarse con la Granja de los Tordos: casando a los primos.

Logra su cometido de la peor manera posible, mas el tormento que lo ha acompañado durante los dieciocho años que lleva Catherine muerta no disminuye, ni siquiera con la destrucción de su rival de amores.


Básicamente, eso es lo que sucede. Con esto de todas las generaciones que pasan dentro de una misma casa, se me hace muy parecida a la forma de La Casa de los Espíritus de Isabel Allende. Tal vez esta última se haya inspirado en Cumbres Borrascosas. La historia es buena, pero no me gustó para nada la historia de amor entre Heathcliff y Catherine, la encontré enfermiza y, sin duda, nada bueno podía salir de ellos dos.

Heathcliff fue la hiedra venenosa que impidió que Cumbres Borrasocas y la Granja de los Tordos vieran la luz durante muchos años. Si algún personaje en todos los libros que he leído ha tomado una estúpida decisión, ese sin duda es el señor Earnshaw al rescatar a ese chiquillo harapiento que se encontró a la orilla del camino. Las intenciones fueron buenas, pero la desgracia que trajo a las dos familias fue increíble.

Durante toda la novela no dejé de odiar a Heathcliff, el personaje está tan bien construido que te hace aborrecerlo casi que desde el principio. Y te hace cuestionar que tan inepto era el padre al preferir a ese muchacho insolente a su propio hijo.

La voz narradora de la señora Dean es muy buena, ¡qué dicha que tiene tan buena memoria y se acuerda de cada una de las conversaciones que ha escuchado! Es un claro ejemplo de la importancia de que las sirvientas escuchen todo lo que uno dice, así se vuelven nuestras más fieles cronistas, ja, ja. Volviendo a lo serio, también habían momentos en que me exasperaba -como personaje, no como narradora- porque no hacía lo que debía hacer, dejaba que la pequeña Catherine hiciera lo que le diera la gana. Y hay algo que no le perdono: que se haya ido para la Granja sin pensarse ni una vez en que abandonaba al pequeño Hareton.

Y ya que hablamos del último Earnshaw, mi sentimiento maternal protector hacia ese personaje se agudizó de una manera que no sucedía desde Charlie (Las ventajas de ser un marginado). El pobre se quedó huérfano de madre (típico), su padre se volvió alcohólico y el pequeño corría peligro de ser asesinado por él ya fuera cuando estaba feliz por sus excesivas muestras de amor, o cuando estaba enojado porque no soportaba verlo; su nana lo abandona, y la mujer de la que se enamora se burla cruelmente de su analfabetización (de la que no tiene la culpa) y de sus torpes intentos de autoinstruirse. Así que sí, odio a todo aquél que le haga daño al pobre Hareton. Que además muestra su inocencia y gran corazón al llorar a Heathcliff.

Supongo que el personaje femenino fuerte de la historia es la primera Catherine: Catherine Earnshaw. La joven aquí no inicia una revolución, ni mata a los que son malos, ni nada a lo que normalmente estamos acostumbrados en este siglo. A lo que creo que se refiere, es a que desafía a los hombres constantemente (?), pero no estoy muy segura. No la veo siendo tan fuerte (como tampoco lo encontré con Lizzy Bennet en Orgullo y Prejuicio, salvo en unas cuantas ocasiones), como hacen creer, la vi siendo malcriada, egoísta y loca. Nada más. Esas son mis opiniones sobre ella. Creo, incluso, que encontré más fuerza en el personaje de su hija, en la pequeña Catherine Linton.

La niña siempre supo quién era más importante en su vida: su padre. Trató nunca de traicionarlo ni hacerle pasar un mal rato, pero tampoco se traicionaba a sí misma. Hacía lo que creía que era correcto y cuando alguien trataba de decirle que no era así o que no debía hacerlo, había que darle argumentos precisos para que ella los considerara y así decidir qué hacer. Nunca se ocultó e hizo frente a lo que le sucedía. Así que ella sería mi personaje femenino fuerte de la historia.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s