Libros

Obsesión y venganza – Linda Howard

Título original: Cry no more (inglés)
Autora: Linda Howard
Año de publicación: 2003
Género: novela de suspenso romántico, misterio

Linda Howard

Imagen relacionada Nació el 3 de agosto de 1950 en Alabama, Estados Unidos. Desde los 9 años sintió afición por la escritura y, para los 10, ya había escrito su primera novela, la cual tuvo que ser leída por su hermana.

Mientras estudiaba en la Universidad, trabajaba en una compañía de seguros de transporte. Lugar donde conoció a su esposo. En todo ese tiempo siguió escribiendo por diversión.

En 1980, ella y su esposo tomaron la decisión de navegar en su barco, él para dedicarse a la pesca y ella para escribir. En ese tiempo, envió un manuscrito a Silhouette que fue aceptado y que marcó el inicio de su carrera como escritora. Los primeros 4 libros los publicó bajo su nombre real Linda S. Howington, después decidió utilizar el seudónimo de Linda Howard.

Reside con su marido en Alabama, donde vive en una granja llena de variados animales y donde se dedica a la escritura.

Obsesión y venganza

IMG_3652

Esta es la primera historia que leo sobre esta autora y la verdad no llevaba muchas expectativas al respecto, porque ya sabía que ella se dedicaba a la escritura de romance y pensé que seguro sería una de esas novelas en las que no sucede nada más que dos personajes teniendo relaciones sexuales incontrolablemente, algo que llega a aburrir después de un rato. Sin embargo, me equivoqué. Es decir, sí hay escenas así, pero son mínimas y no es lo importante en la novela. De hecho, nunca había leído nada que tratara sobre este tema y me pareció muy bien tratado, en cuanto a la forma en que la personaje principal cambia y actúa.

Ya sé que no les he dicho el tema ni quién es el personaje principal. Ya me pongo en esto.

Ella se llama Milla, que reside temporalmente en un pueblo de México, debido a que su esposo David Boone, quién es cirujano, decidió trabajar junto con un grupo de colegas por un año en una pequeña clínica.

Milla se dio cuenta que estaba embarazada poco antes del viaje, lo que casi hizo que se quedara en Estados Unidos, sin embargo, creyó que no era justo pasar toda esa etapa de su vida separada de su marido, especialmente porque en el grupo de médicos iba una obstetra-ginécologa, llamada Susanna Kosper. Así que hizo las maletas y se fue con su marido.

Cuando la historia comienza, el pequeño Justin ya tiene 6 semanas de nacido. Ese día, Milla, después de que David se va para la clínica y de hacer toda su rutina de la mañana, toma al bebé, a quien cargaba en una mochila, para irse al mercado del lugar. Mientras hablaba con una señora en un puesto, dos hombres se le acercaron, con un cuchillo cortaron la tira de la mochila donde estaba Justin y se lo intentaron quitar. Ella al inicio se defendió, tanto que le “sacó” el ojo a uno de los agresores, pero el segundo de los hombres la apuñaló por la espalda, dejándola desangrándose en la calle. Esto, y la poca solidaridad de las personas a su alrededor (lo que me indigna sobremanera), ayudaron a que los hombres se pudieran llevar al bebé.

La verdad, esto no me lo esperaba. Duré por lo menos 10 minutos asimilando lo que acababa de pasar. Ya les digo, llevaba ideas preconcebidas sobre el texto y ninguna de esas ideas significaba que se iban a robar a un niño.

Pasan 10 años desde ese día horrible. La vida de Milla ha cambiado por completo. Al año de que Justin fuera robado, ella y David se divorciaron porque ella no volvió a ser la misma, nunca dejó de buscar a su bebé y David había pasado a ser un muy segundo plano en su vida. Vivía en Estados Unidos, pero en El Paso, Texas, cerca de la frontera con México. También fundó Rastreadores, una asociación de voluntarios que buscaban niños y personas desaparecidas, ya sea que hubieran sido robadas o que se hubieran ido.

Milla se dedicaba en cuerpo y alma a buscar a los niños que se desaparecían, sin embargo, siempre su mayor objetivo era encontrar a Justin, pero nunca tenía pruebas que fueran importantes o que la llevaran a alguna parte. Sabía que uno de los hombres que se había llevado a Justin estaba marcado: ella le había arrancado su ojo, pero no sabía cómo se llamaba, ni donde encontrarlo. Tenía la sospecha de que él era Díaz, un asesino temido a ambos lados de la frontera.

De hecho, la primera clave importante que la empieza a guiar en el camino correcto, sale de una llamada anónima que le dice que Díaz va a estar en Guadalupe. Por una coincidencia, en ese lugar estuvo el tuerto. Por primera vez, en diez años, lo tenía al frente, pero sin posibilidad de hacer nada. Sin embargo, ella se topa con otro hombre que no sabe quién es ni por qué está ahí.

Después de eso y con toda la adrenalina que el encuentro le generó, Milla cometió la “estupidez” de entrar en una cantina y decir que estaba buscando a Díaz. Esto, obviamente, provocó que Díaz la fuera a buscar. Sin embargo, Díaz no era el tuerto. Y resultó que Díaz, y por esto las comillas en estupidez, iba a convertirse en alguien muy importante para la búsqueda de Justin y… para hacer feliz a Milla… if you know what I mean… jeje.

Un detalle que tiene esta novela, que a mí no me molestó mucho, la verdad, pero que vi en Goodreads que a algunas personas sí, fue el hecho de que la novela es Milla-centrista. Esto quiere decir que, aunque la novela está narrada en tercera persona, el narrador casi nunca se separa de Milla hacia otros personajes, por lo que casi no sabemos nada de nada sobre nadie más que lo ella nos dice. Sin embargo, creo que es un punto importante para mantener el misterio sobre quién es quién y sobre quién hace/hizo qué. Es que son muy pocos los personajes que hay en la novela, entonces si la voz narrativa nos daba mucha información sobre los otros, íbamos a tener o mucha información irrelevante para la historia o información muy importante antes de tiempo y, la verdad, ninguna de las dos opciones me gustan.

La forma en que Milla vive la situación me parece muy realista dentro de los parámetros. Obviamente, no todas las madres de la vida real van a crear una fundación que se encargue de buscar personas desaparecidas después de que les roban a sus hijos, pero esto es porque no todas reaccionan de la misma forma al dolor tan increíble que eso debe suponer. Las vidas de esas mujeres cambia en todos los sentidos, como lo hizo la vida de Milla. El dolor, el vacío que deja en el alma no se puede llenar, aunque tengan otros hijos.

De hecho, la decisión que toma Milla cuando por fin consigue encontrar a su hijo es tan, pero tan dura, que no creo que cualquiera pudiera hacer lo que ella hizo. Quién sabe habrá personas en el mundo que tuvieron que hacer eso, pero si las hay merecen un muy fuerte abrazo por su valentía.

El final me pareció conmovedor y un buen cierre para todo. Habrá quienes opinen que no, pero yo estoy feliz con ese final. Por tanto, ya no tengo nada más que decir.

Love always,

Jhoss.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s